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Muere Helmut Kohl: el padre de la reunificación alemana

La muerte de un estadista

Helmut Kohl fue el canciller de la reunificación alemana y de la unidad europea. Durante 16 años ostentó el puesto de canciller de Alemania y durante un cuarto de siglo el de presidente del partido cristianodemócrata CDU: esto basta para poner de manifiesto su increíble persistencia, su estupenda capacidad para imponerse, su férrea voluntad de poder, pero también su suerte democrática en las elecciones. Cuatro veces Helmut Kohl fue reelegido canciller, una imponente hazaña política.

En su calidad de aparentemente eterno presidente del partido CDU, su buen olfato para las nuevas tendencias dentro de sus propias filas y su desconfianza hacia corrientes críticas son legendarios. No obstante, cuando en 1989 luchaba por la supervivencia política como presidente del partido en el congreso del CDU en Bremen, lo rescató la apertura de la Cortina de Hierro. Kohl supo aprovechar la oportunidad que se le presentaron a él y a Alemania con la caída de las dictaduras comunistas. Hizo historia, y en esos meses se convirtió en un estadista. Sin lugar a dudas, Kohl es el canciller de la reunificación alemana. Fue él quien pasó por alto los titubeos, temores y prejuicios en Alemania y el extranjero, aspirando decididamente a partir de noviembre de 1989 a la unidad alemana, que finalmente hizo realidad el tres de octubre de 1990. Puso de manifiesto un instinto político e histórico en el momento indicado, convirtiéndose para algunos en el Bismarck del siglo XX.

Cambios históricos

Sin embargo, Helmut Kohl no solo fue un patriota alemán que aprovechó el regalo de los cambios históricos que tuvieron lugar en el este de Europa. El excanciller también fue europeo por convicción. Un político que durante 16 años y en un sinfín de cumbres europeas siempre estuvo dispuesto a impulsar la unidad de Europa. Helmut Kohl fue –y esto lo define como estadista europeo– cofundador de la moneda europea: el euro. Comprendió que solo una moneda común podría ayudar a superar la renuncia al fuerte marco alemán, así como posibles resentimientos en Francia, Gran Bretaña y otros países de la Unión Europea. Su decisión fue correcta e hizo irreversible la unidad del viejo continente.  Helmut Kohl fue un estadista. Fue un político que representó tanto la reunificación alemana como la unidad europea. Un hombre de gran firmeza, que impuso  lo que reconoció como correcto. Independientemente de toda la crítica en su contra, sobre todo en Alemania, esto lo convirtió en el extranjero en un político respetado y estimado.

El hombre que unió a Alemania

A más tardar, tras la caída del Muro de Berlín  con su impresionante forma de organizar la reunificación de Alemania, Helmut Kohl se convirtió en una figura histórica contemporánea. Un monumento ya en vida. Eso, por sí solo, lo hace sobresalir del círculo de los poderosos. En el crucial año de 1989, su carrera parecía acercarse a su fin. Sus adversarios dentro de la Unión Cristiano-Demócrata (CDU) habían formado un frente en su contra y a duras penas logró mantener el timón del partido. Pero siempre lo caracterizó una gran fuerza de supervivencia. Era un hombre de acción. Tenía la habilidad de conjugar un certero instinto de poder con un proceder estratégico. A eso se sumó la fortuna, el destino: el colapso de la RDA, la caída del Muro de Berlín. Kohl comprendió que era una oportunidad única y actuó. Y lo hizo acertadamente.

Itinerario hacia la unidad

Solo tres semanas después de la apertura de los pasos fronterizos en Berlín, Helmut Kohl presentó ante el Parlamento Federal el itinerario hacia la reunificación de Alemania, en un plan de 10 puntos. Fue una obra maestra. La unificación todavía provocaba entonces ecos disímiles en el exterior. Pero Kohl supo aplacar a los escépticos, presentándose como un europeo. El concepto de mesura se puso de moda. Además de la organización interna de la reunificación alemana, la política exterior de Kohl en ese período fue uno de los hitos más sobresalientes de su gobierno. La amistad con Francia, la reconciliación con Polonia y una relación con la Unión Soviética marcada por la sensibilidad y la comprensión fueron sus aspectos determinantes.

La integración europea

La experiencia de la II Guerra Mundial tuvo un papel relevante en la biografía de Kohl. La muerte de su hermano mayor, Walter, como soldado, lo impactó para toda la vida. También la división de Europa marcó la juventud de Kohl, que tenía apenas 15 años cuando terminó la guerra. Era demasiado joven como para haber tenido responsabilidad alguna en lo ocurrido.

Kohl vivió su niñez en la guerra y su juventud entre los escombros. Perteneció a la generación que no quería ver repetirse jamás algo semejante. La inmersión de Alemania en Europa fue un leitmotiv de su vida política. Con una notable capacidad de ligar la política con el simbolismo histórico, el conservador alemán estrechó la mano del presidente socialista francés Francois Mitterrand ante las tumbas de los soldados de la I Guerra Mundial. Kohl sentía la integración europea como una misión. Luchó vigorosamente por el euro, con el objetivo de que la unidad europea se volviera irreversible.

El prototipo alemán

En el recuerdo quedará también el ser humano. A diferencia del visionario Willy Brandt o de Helmut Schmidt, ducho en materias económicas, Helmut Kohl fue subestimado durante mucho tiempo. Su origen provinciano, que nunca intentó ocultar, y su manera un tanto torpe de moverse, lo hicieron parecer una figura pública que no era necesario tomar muy en serio. Sin embargo, el éxito que logró antes del período de la reunificación se debió precisamente a que era un alemán término medio, en el mejor sentido de la expresión. Helmut Kohl representa al hombre alemán de la segunda mitad del siglo XX.  Y por eso, dice mucho acerca de nosotros. Era, simplemente, alemán. Y, aún así, un gran europeo.

Alemania y el mundo lo despiden

La canciller alemana, Ángela Merkel, se refirió en un primer momento a la muerte de Helmuth Kohl,  evento ocurrido el pasado 16 de junio, mediante su portavoz, Steffen Seibert. Sin embargo, a los pocos minutos fue ella en persona quien se enfrentó a las cámaras para pronunciar un mensaje personal, en el que señaló que “Helmuth Kohl cambió en forma decisiva mi vida, fue un golpe de suerte para nosotros los alemanes”, dijo la mandataria desde Roma, donde se encuentra para reunirse con el Papa. “Me embarga una profunda tristeza y acompaño en el sentimiento a su esposa, Maike, con quien tuve oportunidad de hablar por teléfono, y a su familia”, señaló Merkel. “Llevará tiempo hasta que nos demos cuenta de lo que hemos perdido con su partida”. La mandataria germana destacó los méritos de Kohl como figura clave de la reunificación de Alemania tras la caída del Muro de Berlín, e impulsor de la unidad de Europa y de la adopción del euro como moneda única. “Helmut Kohl entendió que lo uno y lo otro están enlazados de forma inseparable”, agregó. Las relaciones entre Kohl y Merkel no siempre fueron las mejores, sobre todo después del escándalo de financiamiento del partido CDU al que pertenecían ambos y por el que Kohl fue investigado en 1999. Desde Estados Unidos, fue el expresidente George H.W. Bush quien lamentó la muerte del excanciller, a quien calificó como un “verdadero amigo de la libertad, un gran estadista de Europa en la posguerra” que dedicó su vida a fortalecer las instituciones democráticas en su país y en otros lugares. Bush trabajó con Kohl durante su presidencia entre 1989 y 1993. “Trabajar estrechamente con mi buen amigo para lograr un final pacífico a la Guerra Fría y la reunificación de Alemania dentro de la OTAN seguirá siendo una de las grandes alegrías de mi vida”, señaló. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, manifestó su “profunda tristeza” por la muerte de Kohl, que según las palabras de la autoridad israelí era “uno de los mejores amigos de Israel y estuvo comprometido con la seguridad del Estado judío”. En Bélgica fue el primer ministro, Charles Michel, quien señaló estar de luto tras la noticia, además de enviar sus condolencias a la familia del excanciller. Lo propio hizo el presidente de Francia, Emmanuel Macron, al reconocer el rol de Kohl como unificador de Europa. En su cuenta de Twitter escribió: “Artesano de la Alemania unida y la amistad germano-francesa”. Mientras que el primer ministro español, Mariano Rajoy, destacó también en Twitter la figura central de quien fuera canciller alemán como un reunificador del país teutón y líder en el proceso de unión europeo.

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