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Maduro se refuerza con nueva estructura militar

 Maduro se rodea de militares

Para muchos analistas, el presidente Nicolás Maduro se ha convertido en el único presidente civil de la era moderna en la democracia venezolana, que ha instaurado un gobierno militar, bajo la egida de que en Venezuela se gobierna con una unión cívico-militar. Para otros, la debilidad de liderazgo del presidente venezolano en la población, cuya aceptación estaría por debajo del 12 por ciento actualmente,  lo obliga no sólo a compartir el poder político con sus “generales”, sino también el económico, pues los militares de alto rango tienen un papel destacado en los grandes negocios de la economía nacional, destacando áreas como telecomunicaciones, petróleo, minería, gas, reserva forestal y pesca. Preparándose para una posible elección de una Asamblea Nacional Constituyente, polémica que en vez de paz, ha traído enfrentamientos ciudadanos e institucional, como la de la Fiscal General de la República, Luisa Ortega Díaz con el Ejecutivo y el Poder Judicial, cuya Sala Plena ayer admitía un recurso para abrirle un antejuicio de mérito y destituirla del cargo, el presidente  Maduro ha reforzado su gabinete con presencia militar y ha cambiado a todos los comandantes de los cuatro componentes tradicionales de las FANB y de la Milicia Nacional Bolivariana. En este nuevo sacudón ministerial, salieron los ministros Ricardo Molina y el ministro de Pesca y Acuicultura, Gilberto Pinto, como titulares de las carteras de Transporte y de Pesca y Acuicultura, respectivamente. Para ser reemplazados por dos militares, por el Mayor General Jesús García Toussaintt y el Almirante Orlando Maneiro, el primero asumiendo Transporte y el segundo Pesca. El nuevo Alto Mando Militar  que enfrentarán el proceso constituyente con Maduro, serán: el Mayor General Sergio Rivero Marcano, comandante de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), como nuevo comandante general del Ejército designó a Jesús Suárez Chourio. Maduro designó a Edglis Herrera Balza como comandante general de la Armada,  al frente de la  de la Aviación estará el Mayor General  Iván Hidalgo Terán y el Mayor General Carlos Leal Tellería será el nuevo comandante general de la Milicia. Maduro nombró, además, como nuevo Jefe del Comando Estratégico Operacional (CEO-FANB) al Almirante Remigio Ceballo y como Jefe del Estado Mayor Estratégico Operacional, al mayor General José Ornella Ferreira. Completando así una nueva estructura militar a la que le pidió lealtad para llevar al frente las elecciones del proceso Constituyente pautado por el CNE para el próximo 30 de julio.

Un gobierno de junta militar

Los cambios militares de Nicolás Maduro han sido coincidentes con las declaraciones que el pasado lunes ofreció el subsecretario adjunto de Estado de EEUU para Suramérica, Michael Fitzpatrick, quien aseguraba que el presidente venezolano, reforzaría su Alto Mando Militar con nuevas caras “más leales” para enfrentar la dura prueba de la Constituyente convocada para el próximo mes de julio. En ese sentido, el alto funcionario de los Estados Unidos opinó que Venezuela vive una “híper crisis” con varias violaciones a la Constitución, y que la gran presencia de militares a cargo de temas económicos y sociales aproxima el Gobierno del país a las “juntas militares” que encabezaron varias dictaduras en Latinoamérica en el siglo XX. “El Gobierno del presidente (Nicolás) Maduro se refiere orgullosamente a su régimen como una unión cívica-militar, con más de 2.000 generales en actividad en las fuerzas militares en Venezuela hoy día”. “Hay generales encargados de cualquier aspecto de la economía y la sociedad. (Por la experiencia histórica) En otros momentos y en otras partes de las Américas, todos sabemos cómo se llama este tipo de régimen. Se llama una junta, una junta militar”, añadió Fitzpatrick en una conferencia de prensa telefónica en español. El funcionario aseguró que hay rumores de que Venezuela “tiene más generales” en activo “que todos los 29 países de la OTAN” juntos, aunque reconoció que no está seguro de si es así. Fitzpatrick expresó también su preocupación por “el uso de tribunales militares para enjuiciar a civiles”, que, según afirmó, viola “el artículo 261 de la Constitución”. “Hoy día hay más de 330 civiles, muchas veces incomunicados, detenidos y enjuiciados por los militares” en juicios “en secreto, donde ni los cargos ni las sentencias pasan a la luz del día”, subrayó. También aseguró que durante un Estado de excepción, la Constitución venezolana “prohíbe el uso de la detención incomunicada” y la tortura, y establece “el derecho al debido proceso y de información”, que “están siendo limitados todos los días ahora en Venezuela”.

Fitzpatrick también criticó la “fiebre repentina del Gobierno” para convocar una Asamblea Nacional Constituyente (ANC) que redacte una eventual nueva Carta Magna y refunde las instituciones del Estado. “El objetivo del Gobierno es claro: usurpar la autoridad de la Asamblea Nacional (AN) legítima de hoy en día y poner en su lugar un títere, una Asamblea que pueda manejar y manipular. El Gobierno intenta de nuevo cambiar las reglas para (…) mantenerse en el poder y evitar sanciones en su contra”, indicó Fitzpatrick. El funcionario recordó que “hoy  (el lunes) es el día 80” de las protestas que vive Venezuela casi a diario, y llamó a la no violencia. “Pedimos que los manifestantes se expresen de formas no violentas, pero también deploramos el uso de la violencia contra manifestantes sin armas, en particular el uso de los colectivos”, destacó.

“Las naciones de la región, incluidas las más cercanas a Venezuela y en particular las del Caribe, reconocen que Venezuela no está en el mismo punto que en 2014 ni que en 2016. A mediados de 2017 está en modo de híper crisis, y es hora de que la región se centre en eso pese a nuestras diferencias”, recalcó Fitzpatrick.

La GNB tiene nuevo comandante

La muerte del joven de 17 años Fabián Urbina, hecho ocurrido el pasado lunes por un disparo en el pecho, salido de arma de reglamento de un guardia nacional, suceso aceptado por el ministro de Interior y Justicia, Néstor Reverol, al parecer ha sido el motivo para que el presidente Nicolás Maduro ayer destituyera de su cargo como comandante de la GNB, al polémico  M/G Antonio Benavides Torres, quien el domingo pasado, en entrevista con José Vicente Rangel, aseguraba que la Guardia Nacional durante las protestas de calle no “violaban los derechos humanos de los manifestantes”. Maduro despidió a Benavidez Torres de la comandancia de la GNB, asegurando que “asumirá nuevas tareas”, sin embargo, lo sustituyó por el mayor general Sergio Rivero Marcano, quien presuntamente estaría involucrado en un caso de tortura, específicamente a la llamada “masacre del barrio Kennedy”, donde se presentó un caso en el año 2005 de exceso policial ocurrido en el barrio caraqueño la noche del 27 de noviembre de ese año, donde resultaron muertos tres estudiantes universitarios y tres heridos. El hoy comandante de la GNB, en el año 2012  fue designado como comandante de la Guardia del Pueblo por el entonces ministro de Defensa, Henry Rangel Silva. También ha sido jefe de operaciones de la GN y jefe de la Región Estratégica de Defensa Integral Oriental (Redior). Fue incluido en la lista del senador Marco Rubio para ser sancionado por los Estados Unidos de América (EUA) por estar presuntamente incurso en delitos relacionados con la violación de los Derechos Humanos en Venezuela.

Padrino ratificado. Pero fuera del CEO-FANB

Aunque el presidente Nicolás Maduro, ratificó en su cargo como ministro de Defensa al general en Jefe Vladimir Padrino López, le restó poder dentro de la Fuerza Armada Nacional, al destituirlo como jefe del Comando Estratégico Operacional de la Fuerza Armada Nacional (Ceofan), designando ayer martes al almirante Remigio Ceballo, a quien calificó como un “soldado leal”. Muchos analistas especulan que el cambio en el sector militar podría estar vinculado a la intención del Primer Mandatario Nacional de blindar una respuesta política ante una eventual derrota en las elecciones regionales pautadas para el venidero 10 de diciembre. Tal como se evidenció en las elecciones parlamentarias del 6 de diciembre de 2015, pues Padrino López habría negado su respaldo a la intención de desconocer la contundente victoria de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD). Fuentes cercanas a la cúpula del chavismo informaron el 7 de diciembre de 2015 al diario El Nuevo Herald, que Padrino López se rehusó a colaborar con las supuestas intenciones de Maduro y del otrora presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, de desconocer la masiva victoria de la oposición en las parlamentarias de ese año, lo que hubiera gestado un peligroso escenario de violencia. Según las fuentes, Padrino López insistió ante Cabello y Maduro que la FAN solo respetaría un anuncio que reflejara el resultado recogido en las urnas de votación, decisión que terminó obligando al chavismo a reconocer la victoria de la oposición. “Padrino López asumió un gran riesgo, se la jugó para preservar la institucionalidad”, dijo una de las fuentes que habló bajo condición de anonimato y hoy se le ha restado poder dentro de las FAN de cara al proceso que se avecina que constituye la última carta que se juega el régimen para preservar el poder con la ayuda de una nueva estructura militar.

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