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UDISTAS: Gobierno langosta: La miseria en Venezuela

Ramón Ochoa*

A mediados de los años setenta del siglo XX se hizo público un estudio sobre pobreza y marginalidad en Venezuela, financiado por CORDIPLAN (Oficina Central de Coordinación y Planificación del Gobierno Nacional); una versión de divulgación de este estudio se convirtió en el best seller “La Miseria en Venezuela”, de Michel Chossudovsky, editado en 1977. Allí se presentaba, con datos científicos, un mapa de la pobreza en Venezuela, que contrastaba de manera grosera y vergonzante con las cifras de los ingresos petroleros, por entonces, los más altos en la historia del país. El libro desnudaba a la Venezuela saudita, a la “Gran Venezuela”.

Hoy, al recordar el impacto de ese libro en la fundamentación de las críticas a las políticas públicas de entonces, no puede uno dejar de apreciar y lamentar la repetición de la historia con la magnificación de algunos elementos trágicos. Volvimos a tener ingresos petroleros colosales y el país vuelve a estar hundido en la miseria. Luis Pedro España, sociólogo, exdirector del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la UCAB, advierte que el 76% de la población está en pobreza. Incluso, las últimas publicaciones conocidas del Instituto Nacional de Estadísticas señalan un aumento sostenido y muy alto en las cifras de hogares en condición de pobreza.

La situación actual se agrava con los altísimos índices de criminalidad y de corrupción, con la acentuación del rentismo petrolero, con la devaluación del bolívar, la inflación y la paralización del aparato productivo. Pero lo peor de lo peor son las inescrupulosas langostas en cargos de gobierno que destruyen todo lo que tocan y pretenden perpetuarse en el poder para seguir disfrutando de sus privilegios. Pregonan la paz, amenazan con baños de sangre y disparan a matar a quienes protestan, aunque estos solo deseen usar el arma de su voto democrático para dejarles en claro que el pueblo ya no los quiere gobernando.

Cada vez son más los convencidos de que el gran responsable de esta situación es el gobierno langosta y de que es necesario controlar esta plaga. No podemos permitir que los gorilas en el poder organicen una Constituyente espuria. Los universitarios contribuyeron de manera decisiva a la salida del dictador Pérez Jiménez; ahora es necesario mantener y profundizar la resistencia para producir el cambio político que Venezuela reclama. El gobierno langosta encarnó la esperanza de la gente y la defraudó; hoy las grandes mayorías cansadas de la estafa y de la miseria queremos cambio, no más miseria.

* Prof. (jubilado) Dpto. Psicología e Investigación Educativa, UDO-Sucre

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