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VER PARA CREER

Prof. José Nadales

¿Poder Popular o Poder Militar?

Los dirigentes y militantes del PSUV andan como loros amaestrados gritando por todas partes que en Venezuela gobierna el pueblo. El PODER POPULAR. Si entendemos por poder popular, el poder en manos del pueblo vemos, que en Venezuela gobierna la copula del PSUV y la cúpula militar. El pueblo no gobierna ni se beneficia de los dineros públicos que está en manos de la élite gobernante. El pueblo está en la cola pelando bola. Pueblo somos los trabajadores formales, los buhoneros, los pescadores, los campesinos, los maestros y profesores, los médicos, las enfermeras, los policías, los miembros de la clase media empobrecida. Ese pueblo arruinado por la revolución chavista está en la calle en la cola de la pandearía, el mercado, el abasto, en las bombas de gasolina, en la parada de autobús esperando a la perrera; y cuando regresa a su casa con las manos y la barriga vacía tiene que calarse las cadenas de Maduro, el noticiero de la patria o de cualquier jerarca del régimen que se ocupa de mentirle al país día y noche. En Venezuela los amos del poder son los CLANES, los grupos de familias que se reparten el poder político y las riquezas del país. El clan de los Chávez- Arreaza, el clan de Maduro, Cilia Flores y familia, el clan de los Rodríguez: Jorge Rodríguez, Delci Rodríguez, Héctor Rodríguez, Isaías Rodríguez, Alí Rodríguez; el clan de Diosdado Cabello, el clan de los militares. Este es el clan más poderoso. Los militares son el verdadero poder detrás del trono, están en los ministerios, las gobernaciones, las embajadas, los cuerpos de seguridad, las empresas del Estado, los bancos. Ahora mismo, Nicolás Maduro acaba de designar como ministro de energía y petróleo; y presidente de PSVSA al Mayor General Manuel Quevedo, ya el clan de los militares controlan a PDVSA la caja chica de la revolución socialista. Entonces, ¿Quién tiene el poder, el pueblo que está pelando bolas o los militares dueños del poder real? EL DIÁLOGO. En Venezuela el diálogo es una mala palabra porque Chávez y Maduro lo han utilizado como una TRAMPA CAZABOBO para distraer a la población de sus problemas y burlarse de la oposición democrática y hasta del Papa Francisco. En esta oportunidad Maduro va a la mesa de diálogo obligado por la presión internacional y la profunda crisis económica y humanitaria que azota a Venezuela. En esta oportunidad observo 3 elementos que considero positivos para alguna negociación que se inicie entre gobierno y oposición. 1- la mesa de diálogo se instala con la participación de 6 cancilleres de los países de América Latina como garantes de los posibles acuerdos que se logren. 2- Esta vez, hay una agenda concertada entre gobierno y oposición; 3- la iniciativa de la MUD de incorporar a la mesa de diálogo a representantes de la sociedad civil (la academia, el sector laboral, los gremios de profesionales y técnicos, la empresa privada, las ONG defensoras de los Derechos Humanos, especialistas en derecho constitucional, etc. Si Maduro y su camarilla le dan una patada a la mesa de diálogo, las sanciones que la comunidad internacional ha impuesto a los altos jerarcas del régimen por lavado de dinero, violación de los derechos humanos y destrucción del orden constitucional, las sanciones seguirán y la oposición democrática tendrá que repensar su estrategia de lucha política para continuar defendiendo el Estado de Derecho y la constitución nacional. Ya el ministro de la defensa General Padrino López declaró que rechaza un canal humanitario con el argumento de que en Venezuela hay suficiente comida y medicina para que el pueblo no se muera de hambre  ni de mengua en los hospitales, pero además, Padrino López dice que “el canal humanitario seria la antesala a una invasión del imperio a Venezuela”.

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