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¡No habrá canal humanitario!

No somos un país de mendigos    

Desde la semana pasada, el Presidente Nicolás Maduro ha venido insistiendo que su gobierno no aceptará el envió de alimentos y medicinas del extranjero como lo ha propuesto la oposición venezolana, como uno de los puntos centrales de sus condiciones para lograr un acuerdo de gobernabilidad y “convivencia pacífica” con el gobierno. Y es que el Jefe de Estado considera que la ayuda humanitaria “es puro cuento” y aseguró que el país “produce sus cosas”.  “Venezuela es un país pujante, trabajador, Venezuela no es un país de mendigos como han pretendido algunos con aquello de la ayuda humanitaria. No, Venezuela produce sus cosas, uno se siente orgulloso (…) Además, es un cuento falso”, expresó. De acuerdo a Maduro, “ha aparecido la institución X, Y, Z del mundo, desde hace dos años tienen el cuento de la ayuda humanitaria y que vamos a hacer esto, y les dijimos vamos a darle (…) Dos años después no han dado ni medio, puro cuento. Lo que Venezuela tiene se lo ha ganado trabajando y lo que vamos a tener es a través del trabajo, no somos mendigos de nadie, Venezuela puede, ha podido y podrá siempre”. “Tenemos nuestros problemas como tienen todos los países y los vamos a superar con nuestra fórmula, la solidaridad, el amor, el socialismo”, enfatizó. El plan de recibir medicamentos a través de ayudas fue uno de los puntos acordados en República Dominicana en las pasadas reuniones del 1 y 2 de diciembre. Por lo que para algunos a analistas del conflicto venezolano, la posición del gobierno de rechazar la ayuda extranjera supondría un boicot al próximo encuentro para no cumplir lo negociado, ello dependerá del resultado de las elecciones municipales donde el oficialismo espera salir fortalecido ganando más de 250 alcaldías en todo el país.

¿Qué es un canal huma humanitario?

Según la biblioteca virtual Wikipedia, la ayuda humanitaria es una forma de solidaridad o cooperación, que generalmente es destinada a las poblaciones pobres, o a las que han sufrido una crisis humanitaria, 1 como los provocados por fenómenos naturales (sismos, tsunamis, etc.) o una guerra. Debe seguir los Principios humanitarios de imparcialidad, neutralidad, humanidad e independencia operacional. Esta forma de ayuda responde a las necesidades básicas o de urgencia: hambre, hambruna, salud, reconstrucción de las infraestructuras tras un siniestro, educación, protección de la infancia y poblaciones desfavorecidas, construcción o saneamiento de las redes de agua, construcción de las redes de comunicación, etc. Normalmente se distingue la ayuda humanitaria de urgencia de la cooperación para el desarrollo en función del contexto y las necesidades de cada país. Esta ayuda puede ser económica o material: donación de materiales y equipamientos y o comida de primera necesidad, envío de profesionales que intervienen directamente en el lugar, llamados cooperantes. La ayuda humanitaria puede provenir de: Asociaciones (laicas o confesionales, incluso ideológicas) y las ONG humanitarias. Ambas suelen financiarse por donativos particulares o de empresas. Los Estados (gobiernos constitucionalmente electos) u otras colectividades públicas. Los organismos internacionales públicos, normalmente los que dependen de la ONU, la Unión Europea, pero también de empresas públicas o privadas. Para que se materialice el envió de ayuda humanitaria a un determinado país, el gobierno de esa nación debe estar de acuerdo en recibir la ayuda, de lo contrario no puede ser enviada así la oposición o un amplio sector social lo solicite. Para el doctor Ricardo Escalante, activista a favor de recibir la asistencia, explicó que la ayuda humanitaria es un aporte que da la comunidad internacional a países en conflictos bélicos y que pasan por tragedias naturales. Precisó que “…Venezuela no está en un conflicto de ese tipo, pero sí en uno económico, en el que hay dificultades para traer medicamentos. Es una situación que se agrava cada vez más”, detalló. “Este tipo de problemas hay que tratarlo inicialmente con una terapia de choque: llenar los canales de distribución con una ayuda humanitaria. Sin embargo, a pesar de que hay países con contenedores de donaciones listas para Venezuela, las autoridades venezolanas no quieren recibirlas”, agregó. El especialista acotó que el siguiente paso para superar el desabastecimiento de medicinas, después de distribuir los cargamentos recibidos, es pagar las deudas con los proveedores internacionales, que antes exportaban sus productos al país.

¿Una excusa para invadirnos?

Un coro gubernamental se ha unido para decirle que no a la apertura del canal humanitario en el país. Y es que el sábado pasado, el ministro de salud, Luis López, señaló que Venezuela no necesita ayuda humanitaria, puesto que los venezolanos están siendo atendidos por el Gobierno de Nicolás Maduro. Añadiendo  que el Gobierno no permitirá que “esta derecha quiera imponer una supuesta ayuda humanitaria cuando nuestro pueblo está siendo atendido a través de la extraordinaria idea del Carnet de la Patria”. Otro que se pronunció fue el  vicepresidente del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Diosdado Cabello, quien negó  la posibilidad de abrir un canal humanitario ya que este facilitaría una “invasión” del país caribeño.” Canal humanitario, vamos a abrir el canal humanitario. ¿Cuál canal humanitario? Qué invasión para Venezuela, aquí no va a haber invasión en Venezuela”, afirmó Cabello. El también miembro de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) aseguró que los canales humanitarios son “el modus operandi de ellos”, sin especificar a quién se refería. “Ese el modus operandi de ellos, canal humanitario para invadirnos. No compadre, aquí no”, agregó. El canal humanitario es una de la peticiones principales de la oposición en las negociaciones que mantienen con el Gobierno en la búsqueda de encontrar una solución a la crisis que vive Venezuela. La restitución de los poderes de la Asamblea Nacional, despojada de los mismos tras la victoria de la oposición en las últimas legislativas, la renovación de la autoridad electoral y la liberación de quienes considera “presos políticos” son los otros puntos de negociación por parte de los antichavistas. Está previsto que las negociaciones continúen el próximo 15 de diciembre en la República Dominicana con la presencia de, entre otros, el expresidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero. En ese contexto, algunas ONG venezolanas de la salud, como Codevida y Acción Solidaria, rechazaron que el ministro para la Salud, Luis López, haya manifestado que no permitiría la apertura de un canal humanitario para ingresar alimentos y medicinas al país desde el exterior. Mientras que Francisco Valencia, presidente de Codevida, opinó que para superar la crisis humanitaria en el país se deben activar mecanismos internacionales. “Esto es lo que quiere la gente, la gente sufre por la falta de medicamentos, es momento de ponerle seriedad a la situación de salud que está viviendo Venezuela”.

Los gringos aprueban la Ley

Con base a los informes de los organismos internacionales, la Organización de las Naciones Unidas y varias ONG de Venezuela y el mundo, la Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó un proyecto de ley que solicita un plan integral para ofrecer alimentos y medicinas a Venezuela.

La Ley de Asistencia Humanitaria y Defensa de la Gobernabilidad Democrática de Venezuela fue aprobada por una votación de 388 a favor y 29 en contra. Con esta normativa se prevé incrementar el cerco económico internacional impuesto al régimen de Nicolás Maduro. El proyecto, también exhorta al presidente Donald Trump a imponer más sanciones contra funcionarios venezolanos incursos en hechos de corrupción y responsables de la destrucción de la democracia en el país. Aunque esta ley debe ser ratificada por el Senado, la congresista de Miami, Ileana Ros-Lehtinen, quien acompañó al congresista demócrata de Nueva York Eliot L. Engel en la introducción del proyecto de ley, aseguró que “el régimen de Maduro ha malgastado los abundantes recursos de Venezuela y ha conducido a la nación al borde del colapso”.

No es invasión, es ayuda

En agosto del año pasado, Ban Ki-moon, exsecretario general de la Organización de las Naciones Unidas, aseguró que Venezuela vivía una crisis de salud grave. “Estoy muy preocupado por la situación actual, en la que las necesidades básicas no pueden ser cubiertas, como ocurre con la comida, el agua, la sanidad y la ropa. Esos son síntomas de una crisis humanitaria”, señaló. “Ban Ki-moon no fue el único en considerar que Venezuela necesitaba ayuda. El presidente de Perú, Pedro Pablo Kuczynski se reunió en septiembre de 2016 con el secretario de Estado de Estados Unidos para el momento, John Kerry, y planteó crear un grupo de apoyo internacional para Venezuela. “No vamos a invadir otro país, no nos vamos a meter, eso es muy difícil. Lo primero que hay que hacer es un grupo de ayuda para Venezuela, donde no hay remedios en hospitales y clínicas  y no hay comida. Es una situación muy grave”, expresó. Otros países que mostraron su apoyo a los venezolanos son sus vecinos Colombia y Brasil, que han permitido a los venezolanos recibir atención médica en sus regiones fronterizas, a pesar de que generan una alta demanda de servicios y medicinas en relación a la oferta de esas zonas. Durante 2017 las organizaciones no gubernamentales siguieron enfocadas en exigir que el Ejecutivo nacional acepte la ayuda humanitaria. El objetivo de ellas es evitar más muertes por desatención médica en el país y lograr que los intereses políticos no vulneren el derecho a la salud de más venezolanos, dado los altos índices de desnutrición infantil denunciado por la ONG Caritas de Venezuela, la escasez de medicamentos para enfermos de cáncer y sida, el rebrote de enfermedades como paludismo, difteria, dengue y sarampión. Además de una hiperinflación que encarece la vida y está dejando tras de sí hambre y vagancia infantil por las calles. Un escenario que sin ser de guerra, o de catástrofe natural, que son las situaciones que deben presentarse para un gobierno acepte ayuda humanitaria extranjera para la población; las estadísticas, los números y los hechos que se viven en la calle demuestran que el país ha entrado en una peligrosa curva de descenso, alentada por la falta de divisas que ha disminuido drásticamente las importaciones. Para los expertos, el gobierno no es ajeno a estos acontecimientos porque maneja las cifras de alimentación y salud, pero se  niega a reconocerlas públicamente, porque deberá aceptar la ayuda extranjera y con ello el fracaso estruendoso de su modelo económico.

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