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Lucena no apareció…

Desde el sábado pasado, el rector del Consejo Nacional Electoral (CNE), Luis Emilio Rondón,  informaba al país que la presidenta del ente electoral, Tibisay Lucena, se encontraba enferma y convaleciente, por esa razón la rectora Sandra Oblitas, vicepresidenta del CNE, ofreció los resultados de las elecciones municipales a todo el país. La ausencia de Lucena es la primera en 11 años de carrera ininterrumpida presidiendo el Poder Electoral, pues desde el 2006 hasta octubre de 2017 fecha de las regionales, la “primera combatiente” del ente comicial era esperada hasta altas horas de la noche por todos los venezolanos. Aunque no se ha informado plenamente sobre su estado de salud, ni tampoco sobre la extensión de su reposo, fuentes extraoficiales aseguran que los médicos le pidieron a la presidenta del CNE guardara reposo en el ajetreo que significa elegir 335 alcaldes en todo el país. Sin embargo, más allá del reposo, de la ausencia de la señora Lucena, amada por unos, odiada por otros, defendida por unos por ser confiable y transparente, y acusada por otros de ser una agente del Gobierno que le arregla elecciones y resultados electorales, la no presencia de Tibisay Lucena el domingo en la noche despertó una serie de interrogantes y conjeturas entre los venezolanos, sobre todo en las redes sociales, donde se auguraba el fin de la su era, el retiro de su cargo o simplemente estaba de vacaciones en una isla caribeña. Sin embargo, luego de más de 17 días sin aparecer públicamente el constituyente Diosdado Cabello, no solamente aclaró el estado de salud de Lucena, sino que aportó indicios que pudieran presumir que la mandamás del CNE, estaría próxima a hacer sus maletas. “No respetan a Tibisay Lucena a pesar de que saben de su enfermedad, y ha sido la mejor presidenta que ha tenido el CNE”, dijo Cabello durante su programa semanal Con el Mazo Dando. Desde varios años se viene especulando que la presidenta del CNE padece de algún tipo cáncer, algunos como el periodista Nelson Bocaranda, asegura que se trata de un cáncer severo de abdomen que fue tratado con una intervención quirúrgica con laparoscopia en el año 2011, que comenzó en el músculo Psoas Ilíaco y que se habría extendido a otros órganos cercanos en la cavidad pélvica, tomando incluso áreas del peritoneo y el diafragma. Bocaranda, también informaba que a la  rectora Lucena se le practicó además una histerectomía por sospechas de daño en los ovarios, por lo que otras fuentes aseveraban que el cáncer que padecía la señora Lucena era en la zona uterina, por lo que debió ser sometida a tratamientos de radioterapia y quimioterapia, de allí lo corto de su cabello. Sin embargo, la propia Lucena, ni nadie cercano a ella, había confirmado o negado la enfermedad, o tratamiento médico alguno dentro o fuera del país, como en algún momento se especuló que estaba siendo tratada en el hospital sirio-libanes de Sao Paolo en Brasil. Pero desde el sábado, cuando Luis Emilio Rondón y Diosdado Cabello coincidieron en que está enferma, el estado de salud de la rectora-presidenta debe ser delicado para estar ausente por casi un mes de toda actividad pública. Pero esta no es la primera vez que la señora Lucena se desaparece de la escena pública, pues este mismo año pasó 198 días (Seis meses y medio) sin dirigirse al país y sólo lo hizo para recibir en marzo pasado la propuesta de convocatoria a la Asamblea Nacional Constituyente presentada por el Presidente Nicolás Maduro. Desde el 18 de octubre de 2016 no se pronunciaba públicamente. En ese entonces, se la vio muy desmejorada, con el cabello emblanquecido y muy corto, su última aparición fue el 15 de octubre cuando anunció las 18 gobernaciones que obtuvo el partido socialista unido de Venezuela. Muchos aseveran que Tibisay Lucena no volverá al CNE, que se dedicará a cuidar de su salud, quizás malograda por las intensas presiones a las que se ha visto sometida como presidenta de ese organismo, a las descalificaciones de las que ha sido objeto, al estrés laboral que rodea un proceso eleccionario sobre todo cuando se le acusa de estar parcializada con el Gobierno. La ausencia de Tibisay luego de 11 años diciéndoles a los venezolanos que los “resultados son irreversibles” ha levantado suspicacias, ha dejado toda suerte de conjeturas entre los venezolanos que piensan bien y aquellos que piensan muy mal. Desde que ya no es útil, hasta que se está muriendo. Nada de eso se ha comprobado. Lo que sí es cierto, es que la señora Lucena está enferma, que Diosdado pide respeto para ella, y dada la solemnidad de sus palabras y la reverencia de ser “la mejor presidente del CNE”, una simple gripe no la alejaría de sus funciones. Un hecho que podría alejarla “irreversiblemente” de un cargo en el que literalmente ha dejado su vida…

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