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El inicio de una revolución

Y Saúl envió a decir a Isaí: Yo te ruego que esté David conmigo, pues ha hallado gracia en mis ojos.

(1 Samuel 16:22)

Gregory Vargas

La gracia no bastó para que luego el joven se enfrentara con un guerrero más fuerte que él, pero así como el espíritu del Señor estaba con David en el campo igualmente estaría en la guerras subsiguientes, lo que David no sabía era que no solamente el rey se fijaría en él, sino toda una nación y la gracia de Dios mismo para hacerle rey por la eternidad, las personas no se percataron que solo la presencia del joven en la casa del rey trajo victoria al pueblo durante su salidas y entradas a las batallas que se desarrollaban entre tanto el rey estaba siendo atormentado por un espíritu malo de parte de Dios. Pero había algo en el joven cantautor, que cualquiera que le veía, podía ser enlazado de inmediato a la gracia con que administraba su espiritualidad con su Dios. Esto muchos no lo entendían, pues estando en la casa de rey, Mycal prefirió a David guardándole de los celos que al rey le nació de repente por lo que el pueblo gritaba a viva voz. Pues Jonatán también fue enlazado en su corazón por la gracia de Dios en David. Y esto fue motivo de celo y controversia en la casa del rey. Lo que nos cuenta la historia es que el Rey siguió a David para arrancarlo de su vida entre tanto Jonatán, Mycal y el pueblo lo ayudaban para zafarse de las locuras de Saúl, pero como les era imposible alcanzarles se detenían en cada paraje para solucionar tal condición. Pero les era imposible ya que David se les escabullía, pues Dios lo alejaba de sus intenciones, pues no entendían que ocurría en el corazón de Dios. La casa entera del rey estaba a favor de David y le ayudaban a salir de todos los planes del Rey. En una ocasión el día de la fiesta de luna nueva esperaban a David para el banquete, Jonatán informaba a su padre que David había pedido permiso y no estaría en la cena Saúl muy bravo fritó a Jonatán en la mesa: Entonces se encendió la ira de Saúl contra Jonatán, y le dijo: Hijo de la perversa y rebelde, ¿acaso no sé yo que tú has elegido al hijo de Isaí para confusión tuya, y para confusión de la vergüenza de tu madre? Porque todo el tiempo que el hijo de Isaí viviere sobre la tierra, ni tú estarás firme, ni tu reino. Envía pues, ahora, y tráemelo, porque ha de morir. (1 Samuel 20:30). La división en cada familia aumentaba por la proclamación de un nuevo rey. Y había claudicación entre unos y otros. Esto fue persistente que el fin de Saúl, fue la muerte y la de su propio hijo. Pues cuenta el libro que cuando arreció la guerra contra los filisteos: Y arreciando la batalla contra Saúl, le alcanzaron los flecheros, y fue herido por los flecheros. Entonces, dijo Saúl a su escudero: Saca tu espada y traspásame con ella, no sea que vengan estos incircuncisos y hagan escarnio de mí; pero su escudero no quiso, porque tenía mucho miedo. Entonces, Saúl tomó la espada, y se echó sobre ella. Cuando su escudero vio a Saúl muerto, él también se echó sobre su espada y se mató. Así murieron Saúl y sus tres hijos; y toda su casa murió juntamente con él. (1 Cr 10: 3-6). Fue tanta la pasión por perseguir a David y no poder lograrlo que prefirió el mismo quitarse la vida. No hay nada mejor que vivir sin desear lo imposible pues Dios nos da toda la vida para disfrutarla con lo que tenemos ahora, lo que vendrá después son misterios de Dios, no nuestros. Bendiciones.

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