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DIME CASTILLO

El Centro Gumilla en sus  50  años

Jesús Alberto Castillo

El pasado 1º de enero del 2018 se cumplió medio siglo del Centro Gumilla, fundación adscrita a la Compañía de Jesús y dedicada a la formación y acompañamiento de los sectores populares. A pesar de haberse creado en 1968, dicha iniciativa no pudo ser posible sin la mentalidad férrea y entusiasta del padre Manuel Aguirre Elorriaga, fundador de la Revista SIC en 1938, quien visualizó anticipadamente la concreción en Venezuela de un Centro de Investigación y Acción Social para atender la problemática de los grupos vulnerables, de acuerdo con la Doctrina Social de la iglesia. Para ello tuvo que contar con un equipo inicial de sacerdotes jesuitas, formados en el Seminario Interdiocesano de Caracas, y de colaboradores laicos, orientados a transformar la conciencia de los desposeídos y las estructuras institucionales con sentido de justicia social.

El Centro Gumilla como bien lo refleja el padre Arturo Sosa, “nace con la vocación de contribuir a un mayor y mejor conocimiento de la realidad social, cultural, política y económica de Venezuela, en el contexto latinoamericano y mundial” (Revista SIC, 2017: 438/Edición Aniversaria). Su nombre se debe a Joseph Gumilla, sacerdote jesuita español, pionero de los estudios sobre el Río Orinoco en el siglo XVIII. Varias personalidades han conducido este centro que es referencia en el abordaje de la problemática social de nuestro país. Entre sus directores generales podemos mencionar a Alberto Micheo (1968-1976), Luis Ugalde (1976-1979), Pedro Trigo (1980-1984), Arturo Sosa (1985-1994), Francisco José Virtuoso (1996-2002), Klaus Vathroder (2003-2006), Francisco José Virtuoso (2007-2010), Jesús María Aguirre (2010-2013), Eloy Rivas (2014-2016) y Manuel Zapata (2017), quien es oriundo de Marigüitar y amigo de este servidor.

En sus 50 años de historia, la Fundación Centro Gumilla ha encarnado la preocupación de la iglesia católica por los que menos tienen. Se ha insertado, con sus sacerdotes y laicos, en los diferentes problemas que atañen a las barriadas del país, viviéndolos de cerca y ofreciendo soluciones técnicas y prácticas a esos sectores. La idea es que sean agentes de cambio y mejoren sustancialmente su calidad de vida. Es un compromiso renovado con los excluidos, dentro de un contexto polarizado y centralista que asfixia las potencialidades y emprendimiento de los ciudadanos. En esa lucha permanente, dicha institución promueve una filosofía llamada “la iglesia de los pobres”, para ir al encuentro de las necesidades de los que no tienen voz. Ello explica porqué la iglesia asume una postura política (entiéndase una acción que comprende la vida en colectivo) y no desmaya en su peregrinar por denunciar las injusticias, muchas veces propiciada por grupos que detentan el poder del Estado.

En ese arduo compromiso con los más pobres, el Centro Gumilla hace grandes esfuerzos por rescatar la institucionalidad democrática, modernizar el Estado, promover las organizaciones sociales, fomentar la valorización de los derechos humanos y reconstruir el tejido social venezolano. Reconoce la gran angustia que vive la inmensa mayoría de la población  ante la escasez de alimentos y servicios, propiciando un camino de reencuentro entre todos los actores sociales para constituir una sociedad más humana y justa. De allí que es partidario del diálogo y la búsqueda de consensos sobre aspectos claves de la vida nacional. Lo importante es que cada quien sea capaz de reconocer al otro para apostar al desarrollo sostenible de Venezuela.

Con el propósito de contribuir a la formación de los actores sociales, en medio de una realidad desesperanzadora, el Centro Gumilla cuenta con varios cursos que se dictarán este año. Entre ellos podemos citar: a) Fortalecimiento para la Organización Comunitaria (Diagnóstico Comunitario, Liderazgo Comunitario, Toma de Decisiones, Cooperativismo, Contabilidad Básica y Contraloría Social); b) Reconstrucción del Tejido Social (Efectos psicosociales de la fragmentación social, Una mirada a nuestra historia, Reconstrucción social: hacia un horizonte común y Encuentro en fraternidad); c) Seminario de Buen gobierno, destinado para funcionarios públicos; d) Diplomado de Liderazgo para la Transformación (Liderazgo, Desarrollo Personal, Derechos Humanos y Ciudadanía, Proyectos Sociales, Estado y Gestión Pública, Desarrollo Sostenible y Emprendimiento). En fin, “Gumilla” es esa semilla sembrada hace 50 años y germinó para que naciera un frondoso árbol que da sombra a todos los venezolanos.

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