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¡MUD se declara en sesión permanente!

La MUD en sesión permanente

Desde hace dos días, los partidos que integran la  Mesa de la Unidad Democrática, no han dejado de reunirse para darle una respuesta al país ante la cercanía de las fechas para inscribir candidatos para las elecciones presidenciales pautadas por el Consejo Nacional Electoral para el próximo 22 de abril. Ya son  dos reuniones con agenda abierta para fijar una posición clara sobre la convocatoria de la cita electoral. Sin embargo, hasta ahora no ha salido humo blanco, señalan fuentes de la alianza opositora. Después de la negativa a la firma del acuerdo de la negociación, en la que el presidente Nicolás Maduro y el ex presidente Rodríguez Zapatero insisten, no se ha presentado al país una hoja de ruta clara para los próximos días.  La decisión no está exenta de riesgos y está precedida por los señalamientos dentro y fuera del país sobre las irregularidades de los comicios cuyo adelantó ordenó la ANC el 23 de enero pasado. Voceros de la coalición indicaron que en AD, cuyo secretario general Henry Ramos Allup aspira a la Presidencia de la República, se decantan por ir a los comicios. Igual ocurriría con Alianza Progresista, movimiento liderado por el ex gobernador Henri Falcón, otro de los precandidatos. Trascendió que en el caso de Voluntad Popular la tendencia es participar con un abanderado que denuncie las irregularidades del proceso electoral. En Primero Justicia hay diferencias internas entre quienes creen que no se pueden convalidar unos comicios que a criterio de los voceros de ese partido están “viciados de fraude” y los que piensan que no se debe abandonar la lucha por el país. “Lo que hagamos tenemos que decidirlo juntos, con racionalidad y sin sectarismo, pero dejar de luchar no es una opción. Yo soy opositor y creo en las decisiones de consenso, en el marco de la racionalidad y dejando a un lado la mezquindad, la respuesta al reto electoral debemos darla en unidad”, señaló Henri Falcón en su cuenta de Twitter. El también presidente de Alianza  Progresista reconoció que existe abuso y ventajismo del gobierno en el venidero proceso, cuyas postulaciones comienzan en 10 días, pero subrayó que “la no participación es un arma de doble filo, que en el pasado no ha logrado ni deslegitimar ni sacar al gobierno”. Según el CNE 18 partidos están habilitados para postular candidatos a las presidenciales. En el caso opositor,  luego de la imposibilidad, vía sentencia del TSJ, de que la MUD se validara como partido, de las trabas para que Primero Justicia fuese a la fase de reparos,  sólo cuentan con las tarjetas de AD, Un Nuevo Tiempo, AP y Copei para presentar un candidato único. Esto si la decisión consensuada es concurrir al proceso para el que quedan 67 días.

En el caso de Copei, que ha vivido varias divisiones, hay dudas debido a la intervención que ha tenido el partido mediante sentencias del Poder Judicial.

Ir o no ir. He allí el dilema

Muchos analistas deshojan la margarita entre participar en unos comicios sin supuestas garantías políticas y electorales, o dejar el espacio abandonado para que Nicolás Maduro sea reelecto por forfait. Lo cierto es, que el país opositor entró en un dilema: ¿debe o no participar la oposición en las elecciones presidenciales del próximo 22 de abril? Y es que muchos dan por descontado que la presidenta del CNE, a golpe de 12 de la noche pueda anunciar una derrota para el gobierno, si la oposición decide participar aún con su mejor candidato elegido por consenso o aclamación nacional. Algunos líderes políticos se inclinan por participar y escoger desde ya el candidato único y unitario, para motivar a la mayoría de los venezolanos, no por que piensen que pueden ganar, sino para movilizar a un pueblo a denunciar un supuesto fraude ante la Comunidad Internacional, buscando unir al chavismo disidente y un sector de las Fanb para facilitar una transición. Vale decir, las elecciones no serían un mecanismo directo para lograr el cambio sino una manera de desencadenar fuerzas que nos conduzcan a ese cambio. Pero ¿puede la participación en las presidenciales espolear una movilización popular? Muchos analistas y expertos en temas electorales creen que las posibilidades son bajas. En primer lugar, porque no estamos en el 2012. Hay diferencias tanto en el liderazgo como en la base opositora sobre la participación en las elecciones y qué hacer para salir del gobierno. Y estas diferencias, aunque a veces degeneran en el insulto y la descalificación, son legítimas. El caso a favor de la participación es hoy mucho más débil que hace dos años. Alguien puede estar convencido de que participar es el mejor camino y al mismo tiempo aceptar esta realidad. En segundo lugar, el lado que se opone a la participación tiene capital político. Es verdad que los principales partidos tienen una natural inclinación hacia la participación. Pero el bando que se opone — Ledezma, MCM y al parecer parte de VP — se ha beneficiado de la casi unánime condena de la Comunidad Internacional a la convocatoria electoral del gobierno. Por otro lado, tener en sus filas a personajes como Henri Falcón y Manuel Rosales — sobre los cuales existen sospechas de colusión con el régimen — afecta la credibilidad del lado que quiere participar. Todo esto significa que si el gobierno no cede con las condiciones va a ser muy difícil, si no imposible, unir a la oposición alrededor de la participación. Y esta división conlleva un riesgo. Sin embargo, lo que sí es probable, es que si la oposición no decide participar el día de las elecciones el CNE culmine el proceso electoral anunciando que Maduró ganó, independientemente de lo que haga la MUD. Si la oposición va dividida podría ocurrir lo que ocurrió en las regionales. Parte de la oposición culparía a los abstencionistas de la ‘derrota’ y la otra parte concentraría sus energías en atacar a los que participaron en un proceso amañado. La indignación colectiva, en vez de canalizarse hacia la protesta contra el supuesto fraude, se diluiría en una guerra dentro de la oposición. Pero otros expertos consideran que la mejor opción es que la MUD participe en las elecciones, porque será más fácil unir a los sectores opositores, a los disidentes del chavismo, a los independientes y a los chavistas descontentos en torno a una candidatura más fresca y unitaria. Por ello, la tesis de cualquier estrategia post-fraude será más fácil de implementar con una oposición unida que con una oposición culpándose mutuamente por los resultados de las ‘elecciones’ por haberse abstenido.

Nuevo calendario electoral

Por su parte, el Grupo de Lima exigió ayer al gobierno venezolano que presente un nuevo calendario electoral, tras una reunión de cancilleres que rechazó la convocatoria a comicios anticipados y acordó coordinar esfuerzos ante el éxodo de venezolanos. Los 14 países del Grupo “exhortan al gobierno de Venezuela a que reconsidere la convocatoria de las elecciones presidenciales y presente un nuevo calendario electoral. No pueden haber elecciones libres y justas sin la plena participación de los partidos políticos”, según una declaración conjunta leída por la canciller peruana Cayetana Aljovín. Los cancilleres también acordaron “coordinar esfuerzos para afrontar el éxodo de miles de venezolanos que huyen de la grave crisis que se vive en su país” y exigieron elecciones “democráticas transparentes y creíbles, con la participación de todos los actores políticos venezolanos”. El Grupo de Lima manifestó en un comunicado en enero pasado su rechazo a la convocatoria anticipada de elecciones en Venezuela al considerar que no garantizará un proceso justo, libre, transparente y democrático. A la declaración de rechazo de estos comicios también se sumaron posteriormente Estados Unidos, Guyana y Santa Lucía. Las elecciones presidenciales fueron decretadas el 15 de enero por la Asamblea Constituyente, órgano plenipotenciario formado sólo por chavistas y que la oposición y varios Gobiernos no reconocen.

El gobierno lo rechaza

En respuesta, la representación de Venezuela ante la Organización de Estados Americanos (OEA) rechazó enfáticamente este miércoles las críticas formuladas en víspera a su calendario electoral por los países que conforman el llamado Grupo de Lima. Esos países se atribuyen una “autoridad que nadie les ha otorgado para pretender desconocer nuestras instituciones”, dijo la máxima representante venezolana ante la OEA, Carmen Luisa Velásquez, quien llegó a referirse al grupo como “Cártel de Lima”. Por ello, apuntó, Venezuela “rechaza las declaraciones” del grupo y “exige el cese inmediato de todas las agresiones y amenazas”. En su intervención, la diplomática venezolana se refirió al “régimen supremacista blanco estadounidense”, al que criticó por “imponer sanciones coercitivas unilaterales” al gobierno de Caracas. El martes, representantes de los países del Grupo de Lima se reunieron en la capital peruana y emitieron una nota en la que “exhortan al gobierno de Venezuela a que reconsidere la convocatoria de las elecciones presidenciales y presente un nuevo calendario electoral”. Además, Perú pidió al presidente venezolano Nicolás Maduro que desista de concurrir a la Cumbre de las Américas en Lima en abril, afirmando que su presencia “no será bienvenida en dicho encuentro”.

Una ruta clara al país

En torno a la incertidumbre del sector opositor de anunciarle al país su decisión en relación a las elecciones presidenciales, Juan Guaidó, diputado del partido Voluntad Popular (VP), pidió unidad al antichavismo de cara a la decisión de presentarse o no a las presidenciales del 22 de abril y planteó cinco puntos de presión al Gobierno de Nicolás Maduro.  “Hay que aglutinarnos en torno a lo que nos une. Nos une que queremos elegir en condiciones claras, transparentes, un nuevo presidente. Si en esa pregunta estamos todos de acuerdo, yo creo que esa es la forma de avanzar”, sostuvo Guaidó. “El tema aquí son dos: cómo elegimos a esa persona y cómo construimos las condiciones óptimas para nosotros poder elegir”, agregó. Para el también jefe de la bancada opositora en la Asamblea Nacional (AN, Parlamento) “esta unidad es fundamental”. Y adelantó que en los próximos días “se va a presentar una ruta clara al país”, para decidir “si se participa o no” en los comicios convocados para abril. “Porque no hay las condiciones”, sostuvo al ser preguntado acerca de por qué la oposición no ha decidido todavía si concurrirá a los comicios presidenciales. Dijo que considera que, entre otros problemas, el Consejo Nacional Electoral (CNE) está parcializado y favorece al oficialismo y de ahí que no se den las condiciones para que las elecciones sean “justas” y “transparentes”. Planteó cinco elementos de presión al Gobierno, como la “conducción” conjunta de las decisiones en la MUD, la “movilización” de la ciudadanía como “presión interna” y no esperar la ayuda desde otros países. Estos cinco puntos se completan, dijo, con la “presión internacional fundamental” para que se sancionen a “violadores de Derechos Humanos y corruptos” del Gobierno, así como sumar a “disidentes del chavismo y a las Fuerzas Armadas”. “No vamos a generar cambios si no hay una presión de cambios. Si no hay la teoría del cambio que nos avance a salir. Se debe de movilizar en torno a condiciones justas, un cronograma electoral claro y transparente”, apuntó.

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