La aparición del dólar paralelo o dólar negro como era conocido antes, ha dictado de alguna manera los precios de casi toda la economía venezolana, la alta inflación en el país, se debe en gran parte a la inestabilidad el bolívar con respecto a la moneda norteamericana.

Historia del dólar en paralelo en Venezuela

Desde los años 50, el gobierno de los Estados Unidos impuso su comercialización a la mayoría de los países del mundo y logró inundar los mercados globales con su papel moneda nacional, conocido como el dólar. 

A partir de allí, este papel se convirtió en la principal moneda de intercambio del mundo, debido a la sustentabilidad que brinda el estar respaldada por la Reserva Federal de los Estados Unidos y su economía. 

En Venezuela, un país productor de petróleo, la dolarización vino como anillo al dedo, ya que podían vender su principal producto a los países extranjeros y obtenerlo a precios internacionales, sin que estos afecten el cambio con su moneda nacional.

Hasta el año 1982 el bolívar se mantenía como una de las monedas más fuertes del continente y su cambio en dólares era de 4,3 bolívares por dólar americano.  El bolívar era una de las monedas con mayor movilidad cambiaria y se encontraba entre las más confiables del mundo.

Todo este periodo fue de gran bonanza para la economía venezolana, cabe destacar que mientras la moneda nacional se mantenga fija respecto al dólar americano, las transacciones y los precios de los productos les permitirán un mayor poder de adquisición a los ciudadanos.

Crisis de 1984 del viernes negro

Esta ocurrió bajo el mandato de Luis Herrera Campings, donde su gobierno pretendía frenar la libre distribución de los dólares que eran generados por la renta petrolera, esto trajo como consecuencia la primera devaluación grande del bolívar respecto al dólar, que representó una caída de 300%, pasando 1 dólar a costar 12.6 bolívares.

Cada gobierno siguiente intentó restringir la compra y venta de divisas extranjeras, por miedo de la caída del bolívar como moneda principal en el país, creando diferentes sistemas cambiarios que trajeron como consecuencia devaluación de la moneda interna e inflación en los precios de los productos y servicios locales.

Subida del dólar paralelo en los años 90 hasta la actualidad

Los controles cambiarios hechos por los gobiernos de la llamada cuarta república, apenas pudieron sostener la subida del dólar. A comienzos de los años 90 se situaba en 42 bolívares y para el año 1999 ya pisaba los 600 bolívares.

Esto trajo muchas crisis en los más desamparados, dado que al no haber divisas en el mercado regular, los productores que necesitaban comprar su mercancía o materia prima fuera del país, debían traerla a precios internacionales, comprando dólares en el mercado negro.

Fue creciendo el dólar paralelo debido a que el gobierno no facilitaba a los productores y comerciantes las divisas necesarias para mantener su producción, este dólar paralelo se alimentaba de la oferta y demanda para fijar su precio en el mercado.

Con la llegada del gobierno de Chávez,  se crearon distintas regulaciones cambiarias como Cadivi y Cencoex, donde situaban el dólar preferencial  a precios muy bajos, pero esto era una ilusión monetaria, puesto que el mercado negro o paralelo era el de mayor movimiento.

Un poco más del 90% de las operaciones cambiarias del país se realizaban con el dólar paralelo, a causa de que el gobierno restringía los dólares preferenciales y muy pocos podían obtenerlos por los canales regulares.

Contracción de la economía a causa del auge del dólar paralelo

En los países cuando el dólar negro o paralelo aumenta de valor de manera exponencial, como es el caso de Venezuela, la inflación se va por las nubes, esto es un fenómeno causado por la fuga de capitales y de divisas preferenciales.

Al no haber dólares suficientes por parte del gobierno, la demanda del paralelo aumenta y el valor del mismo sube, esto trae como consecuencia que las personas pierdan poder adquisitivo, dado que sus sueldos no son en dólares y los productos están a precio dolarizado.

El gobierno trató de remediar esta situación haciendo múltiples incrementos del salario mínimo de los trabajadores, por mucho que estos aumentos fueron mayores que el de otros países del mundo, ya que se trataba de aumentos de 30% y 40% del sueldo, este dinero se volvía agua si no se podía controlar la subida del precio de los productos y servicios.

La caída del barril de petróleo y de las reservas internacionales del Banco Central de Venezuela también han influido con la caída libre del bolívar, sumado a esto las conversiones monetarias aplicadas por el gobierno y el restarle ceros a la moneda, solo han sido pañitos de agua tibia en medio del caos.dolar paralelo

La renta petrolera mantuvo oculto el problema del dólar paralelo en el país

Cuando el país producía 3 millones de barriles diarios de petróleo y su precio se ubicaba por encima de los 80 dólares por barril, era muy fácil creer que el dólar paralelo no influía en la economía del país, debido a que había mucho dinero en las calles.

A partir del año 2012, cuando empieza a caer la producción nacional de petróleo y los precios del barril venezolano llegan por debajo de los 30 dólares, la economía empieza una espiral descendente que hasta el día de hoy no ha podido controlar el estado.

Al hacer un gastos de miles de millones de dólares en proyectos sociales que no trajeron ganancia alguna al país y no subir las reservas federales de Venezuela. Nunca se prepararon para una crisis como la que estamos viviendo.

El dólar paralelo sigue su aumento a números de terror, mientras que el bolívar sigue desplomándose. La devaluación del salario del venezolano al no estar atada al dólar paralelo, hace que sea un viacrucis poder subsistir cada día en esta economía tan maltratada.

Desde la aparición el dólar paralelo o dólar negro como era conocido antes, ha dictado de alguna manera los precios de casi toda la economía venezolana, la alta inflación en el país, se debe en gran parte a la inestabilidad el bolívar con respecto a la moneda norteamericana.

Historia del dólar en paralelo en Venezuela

Desde los años 50, el gobierno de los Estados Unidos impuso su comercialización a la mayoría de los países del mundo y logró inundar los mercados globales con su papel moneda nacional, conocido como el dólar. 

A partir de allí, este papel se convirtió en la principal moneda de intercambio del mundo, debido a la sustentabilidad que brinda el estar respaldada por la Reserva Federal de los Estados Unidos y su economía. 

En Venezuela, un país productor de petróleo, la dolarización vino como anillo al dedo, ya que podían vender su principal producto a los países extranjeros y obtenerlo a precios internacionales, sin que estos afecten el cambio con su moneda nacional.

Hasta el año 1982 el bolívar se mantenía como una de las monedas más fuertes del continente y su cambio en dólares era de 4,3 bolívares por dólar americano.  El bolívar era una de las monedas con mayor movilidad cambiaria y se encontraba entre las más confiables del mundo.

Todo este periodo fue de gran bonanza para la economía venezolana, cabe destacar que mientras la moneda nacional se mantenga fija respecto al dólar americano, las transacciones y los precios de los productos les permitirán un mayor poder de adquisición a los ciudadanos.

Crisis de 1984 del viernes negro

Esta ocurrió bajo el mandato de Luis Herrera Campings, donde su gobierno pretendía frenar la libre distribución de los dólares que eran generados por la renta petrolera, esto trajo como consecuencia la primera devaluación grande del bolívar respecto al dólar, que representó una caída de 300%, pasando 1 dólar a costar 12.6 bolívares.

Cada gobierno siguiente intentó restringir la compra y venta de divisas extranjeras, por miedo de la caída del bolívar como moneda principal en el país, creando diferentes sistemas cambiarios que trajeron como consecuencia devaluación de la moneda interna e inflación en los precios de los productos y servicios locales.

Subida del dólar paralelo en los años 90 hasta la actualidad

Los controles cambiarios hechos por los gobiernos de la llamada cuarta república, apenas pudieron sostener la subida del dólar. A comienzos de los años 90 se situaba en 42 bolívares y para el año 1999 ya pisaba los 600 bolívares.

Esto trajo muchas crisis en los más desamparados, dado que al no haber divisas en el mercado regular, los productores que necesitaban comprar su mercancía o materia prima fuera del país, debían traerla a precios internacionales, comprando dólares en el mercado negro.

Fue creciendo el dólar paralelo debido a que el gobierno no facilitaba a los productores y comerciantes las divisas necesarias para mantener su producción, este dólar paralelo se alimentaba de la oferta y demanda para fijar su precio en el mercado.

Con la llegada del gobierno de Chávez,  se crearon distintas regulaciones cambiarias como Cadivi y Cencoex, donde situaban el dólar preferencial  a precios muy bajos, pero esto era una ilusión monetaria, puesto que el mercado negro o paralelo era el de mayor movimiento.

Un poco más del 90% de las operaciones cambiarias del país se realizaban con el dólar paralelo, a causa de que el gobierno restringía los dólares preferenciales y muy pocos podían obtenerlos por los canales regulares.

Contracción de la economía a causa del auge del dólar paralelo

En los países cuando el dólar negro o paralelo aumenta de valor de manera exponencial, como es el caso de Venezuela, la inflación se va por las nubes, esto es un fenómeno causado por la fuga de capitales y de divisas preferenciales.

Al no haber dólares suficientes por parte del gobierno, la demanda del paralelo aumenta y el valor del mismo sube, esto trae como consecuencia que las personas pierdan poder adquisitivo, dado que sus sueldos no son en dólares y los productos están a precio dolarizado.

El gobierno trató de remediar esta situación haciendo múltiples incrementos del salario mínimo de los trabajadores, por mucho que estos aumentos fueron mayores que el de otros países del mundo, ya que se trataba de aumentos de 30% y 40% del sueldo, este dinero se volvía agua si no se podía controlar la subida del precio de los productos y servicios.

La caída del barril de petróleo y de las reservas internacionales del Banco Central de Venezuela también han influido con la caída libre del bolívar, sumado a esto las conversiones monetarias aplicadas por el gobierno y el restarle ceros a la moneda, solo han sido pañitos de agua tibia en medio del caos.

La renta petrolera mantuvo oculto el problema del dólar paralelo en el país

Cuando el país producía 3 millones de barriles diarios de petróleo y su precio se ubicaba por encima de los 80 dólares por barril, era muy fácil creer que el dólar paralelo no influía en la economía del país, debido a que había mucho dinero en las calles.

A partir del año 2012, cuando empieza a caer la producción nacional de petróleo y los precios del barril venezolano llegan por debajo de los 30 dólares, la economía empieza una espiral descendente que hasta el día de hoy no ha podido controlar el estado.

Al hacer un gastos de miles de millones de dólares en proyectos sociales que no trajeron ganancia alguna al país y no subir las reservas federales de Venezuela. Nunca se prepararon para una crisis como la que estamos viviendo.

El dólar paralelo sigue su aumento a números de terror, mientras que el bolívar sigue desplomándose. La devaluación del salario del venezolano al no estar atada al dólar paralelo, hace que sea un viacrucis poder subsistir cada día en esta economía tan maltratada.

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