Dejar el pañal es un proceso natural que tarde o temprano el niño va a lograr, y será más rápido y divertido si los padres logran hacerlo de una manera alegre para toda la familia. Prepararse para este proceso les evitará actuar de forma incorrecta, sin transmitirle al niño todas las dudas y ansiedades que los padres sienten en esta etapa fundamental del desarrollo de sus hijos.

La etapa de controlar esfínteres en los niños puede comenzar desde los 18 meses a manera de juego, pero es realmente entre los dos años y los cinco años cuando el niño está suficientemente maduro para llevar a cabo el proceso normal de dejar el pañal definitivamente. Esta etapa es secuencial y no en todos los niños se presenta de la misma manera. Cada uno la desarrolla a su propio ritmo, y así como para unos es más fácil dejar el pañal de día, para otros será más fácil dejarlo en la noche, o de día y de noche al mismo tiempo.

¿Mi hijo está listo para dejar el pañal?

Esta es una pregunta muy frecuente entre los padres y hay algunas pautas que indican si el niño está listo o no.

  1. El niño debe manejar un pequeño lenguaje para poder expresar una necesidad y poder decir “pipi”.
  2. Debe poder seguir y aceptar pequeñas normas como un lugar específico para comer, un horario para dormir, etc.
  3. El pañal comienza a permanecer seco por períodos más largos y le molesta tenerlo sucio.
  4. El niño puede o intenta vestirse solo.

Cuando se presentan éstas u otras señales similares de maduración el niño está dando signos de que no desea o no necesita usar más el pañal.

Algo muy importante es que este proceso debe comenzar cuando el niño esté listo, pero por ninguna razón se debe iniciar cuando el niño está pasando por un cambio importante o una nueva etapa en su vida, como la llegada de un hermanito, la entrada al colegio, o el divorcio de sus padres. Hacerlo en alguno de estos momentos sólo haría más lento y difícil el proceso. Cuando el niño vuelve a mojarse en la cama o ensucia la ropa está dando mensajes de alerta, requiere atención y está reaccionando porque siente falta de afecto o carencia de algo que necesita volver a tener como la atención y cuidado permanente de su madre.

Consejos sabios para dejar el pañal

  • Quitar el pañal radicalmente, para que el niño sienta el cambio y no se confunda teniendo algunas veces pañal y otras veces no.
  • Mostrar al niño que ya no tiene pañal y contarle que ya no lo va a volver a usar pues va a aprender a ir al baño, es decir ya es un niño grande.
  • Poner una bacinilla especial para niños en el baño para que el niño se familiarice jugando y sentándose por períodos cortos.
  • Empezar a usar ropa fácil de quitar y poner para que él pueda empezar a subirse y bajarse sus pantalones.
  • Estimular el deseo de imitación viendo a papá, o al hermano si son varoncitos o a mamá y la hermana si son niñas, ya que imitar es la mejor forma de aprender.
  • Poner música para que se asocie con algo divertido.
  • Abrir la llave del lavamanos. Esto hace que el ruido del agua corriendo estimule al niño.
  • Llevar al niño al baño con una frecuencia regular, es decir cada hora o cada cierto tiempo adecuado, le ayudará a evitar accidentes, teniendo en cuenta que el niño se demora entre 18 y 22 minutos en su proceso de eliminación de líquidos.
  • No reprender al niño cuando tenga este tipo de “accidentes”, hacerlo consciente de lo que pasó y decirle frases como: “no se te olvide avisarme, vamos a cambiarte esa ropa mojada o tócate y siente que estás mojado”.

Regresión: Es absolutamente normal que pasado un tiempo de no usar pañal el niño tenga algún accidente esporádico; esto se irá superando dependiendo del manejo que le demos, como mencionamos anteriormente.
Como usted se puede dar cuenta, éste no es un proceso difícil en la medida en que el niño esté preparado y lo haga de la manera más tranquila y natural possible.

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